La seguridad de la contraseña es una medida de la efectividad de una contraseña contra ataques de adivinación o de fuerza bruta. Habitualmente, calcula el promedio de intentos que necesitaría un atacante que no posea acceso directo a la contraseña para adivinarla correctamente. La fuerza de una contraseña depende de la longitud, la complejidad y la imprevisibilidad.

El uso de contraseñas seguras reduce el riesgo general de quebrantamiento de la seguridad, pero las contraseñas seguras no reemplazan la necesidad de otros controles de seguridad eficaces. La efectividad de una contraseña de una fuerza determinada está fuertemente determinada por el diseño y la aplicación de los factores (conocimiento, propiedad, inherencia).
Tipos de Contraseñas
Existen principalmente tres tipos de passwords que según cual se elija tendrá mejor nivel de seguridad.
Cadenas de caracteres
En el nivel más básico, las contraseñas son cadenas de caracteres, números y símbolos. Tener acceso a un teclado proporciona un método para introducir este tipo de passwords. Las contraseñas pueden ir de las más sencillas, como los tres números para acceder a ciertas plazas de garaje, hasta las más complicadas combinaciones de caracteres, números y símbolos que se recomienda emplear para proteger la información más sensible.
Cadenas de caracteres más un token
En el siguiente nivel, los passwords requieren una cadena de caracteres, números y símbolos más un token o ficha de algún tipo. Un ejemplo típico es el de los cajeros automáticos. Para acceder a éstos se necesita una tarjeta y un número personal identificativo o PIN. Se consideran más robustos ya que si pierdes u olvidas alguno de los dos requerimientos tu acceso será denegado.
Passwords biométricos
El tercer nivel de complejidad son los passwords biométricos. Consisten en utilizar alguna característica física no reproducible, como las huellas digitales o el aspecto de la cara, para permitir el acceso. Un ejemplo es el escáner de retina en el cual el interior del ojo se fotografía para la posterior identificación del sujeto. La retina contiene un patrón único de distribución de vasos sanguíneos fácilmente apreciable y que se puede utilizar para la identificación del individuo. Los passwords biométricos son los que se consideran más sofisticados y más seguros de todos los passwords. Sin embargo, un password que se pueda transportar en el dedo o en el ojo no tiene porqué ser más seguro que uno transportado en la cabeza si el software está bien configurado.

Tipos de contraseña y cifrado para red WiFi: WEP, WPA, WPA2, TKIP, AES.
Cifrado WEP
El cifrado WEP fue uno de los primeros cifrados utilizados para proteger las redes inalámbricas. Este cifrado es débil y vulnerable y, aunque en el pasado podía servir más o menos, actualmente con la potencia de los sistemas informáticos domésticos y las aplicaciones desarrolladas para explotar este tipo de cifrado, finalmente se considera un cifrado «inseguro» y es posible obtener su clave en tan solo unos minutos capturando paquetes mediante falsas solicitudes de acceso.
El cifrado WEP ofrece una protección insuficiente, por lo que no es recomendable su uso. Hoy en día cuando nos encontremos en una red que utilice este cifrado de seguridad no vamos a estar protegidos. Incluso puede ser aprovechado por piratas informáticos para modificar una red y acceder al contenido de los usuarios conectados.
Cifrado WPA
El cifrado WPA nació a partir de la necesidad de solucionar los problemas del cifrado WEP. Este sistema de cifrado ofrece una serie de variantes según la finalidad que se le vaya a dar:
-WPA-Personal: Utiliza un sistema de claves PSK o claves precompartidas donde el administrador especifica su propia contraseña y todos los usuarios se conectan a la red con ella, de manera que sea más fácil recordarla.
-RADIUS: Enfocado a empresas, este sistema de seguridad se basa en un servidor en el que los usuarios deben autenticarse con un usuario y una contraseña diferente para cada uno en vez de conectarse todos con una contraseña global.
Cifrado WPA2
El cifrado WPA2 es la actualización del cifrado WPA y mejora tanto la seguridad como el rendimiento de este. Este sistema también cuenta con las variantes de claves personales PSK y sistemas RADIUS para la gestión de redes, aunque el cifrado es muy superior al de WPA.
Tipo de cifrado (TKIP / AES) en WPA / WPA2
Las contraseñas WPA y WPA2 pueden utilizar dos tipos de cifrado diferente: TKIP y AES. Los usuarios que buscan compatibilidad con dispositivos antiguos (por ejemplo, una Nintendo DS) deben utilizar WPA con cifrado TKIP, sin embargo, recientemente se han detectado varias vulnerabilidades en este cifrado, por lo que, salvo en casos de extrema necesidad, no es recomendable utilizarlo.
Si lo que queremos es asegurarnos de tener la máxima seguridad en nuestra red a la vez que le mejor rendimiento debemos elegir el cifrado AES ya que, además de la mejora en la seguridad, este algoritmo soporta mayores velocidades que TKIP.